1. El contrato
La Ciudad de la Luz ardía abajo como una reluciente telaraña de engaños. Elias Kane estaba agazapado en el tejado de zinc de un edificio haussmanniano del distrito 7.
Su teléfono desechable vibró una vez. Aviso cifrado. Objetivo: Victor Langlois. 72 horas. Limpio.
Lo había hecho cuarenta veces. La cuarenta y uno se sentía distinta, y todavía no sabía decir por qué.